sábado, 31 de julio de 2010

30.Julio.2010

Podía haber sido una bonita historia, y, en parte lo fué, pero el hecho de tener que despedirse inevitablemente al final de cada verano frenaba su amor. Y al amor no se lo puede pausar, igual que cuando escuchas una canción que te gusta: si alguien te llama ni siquiera te das cuenta...




Perdona pero quiero casarme contigo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario