miércoles, 14 de julio de 2010

8.Julio.2010

Un libro debe hurgar en las heridas, provocarlas, incluso. Un libro debe ser un peligro.
Lo dijo ese Cioran. Y yo entonces he levantado la mano. El profe me ha visto.
-¿Qué ocurre, Cavalli? ¿Quiere ir al baño?
-No. Quería decir que, en mi opinión, esa frase se puede aplicar también al amor.





Perdona si te llamo amor.

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