De verdad, te pido perdón por todo. Ya sé que puede que creas que estoy loca, pero quiero que sepas que te consideré mi amiga hasta que fuí una idiota y lo eché todo a perder.
Vales mucho. Eres honesta y te portaste muy bien conmigo incluso cuando no tenías ninguna razón para hacerlo.
Nunca olvidaré el día que me ofreciste tu casa, incluso después de las cosas terribles que te había hecho. Me sentí tan... Tan mal. Pero no obstante me sentí agradecida, ¿sabes? De que alguien todavía se preocupara por mi...
N.S
No hay comentarios:
Publicar un comentario