Un año desde que desperté a las 7 de la mañana y directa fuí al quirófano. No recuerdo mas que el tomarme los sedantes y estar tumbada mientras me llevaban en la camilla a ese lugar... Entrar en esa sala blanca, llena de médicos, máquinas, y esa mesa de aluminio donde iba a estar en unos minutos... Te hace sentir una sensación inexplicable, rarísima y no recuerdas mas que esa voz que te dijo: "has visto alguna vez hospital central? Porque hay que hacer lo que ahi, contar de 20 hacia atrás..." y contestas: "no...pero Anatomia de Grey si. 20,19,18... Y 9 horas después te despiertas en otra sala totalmente distinta llena de miles de máquinas mas y todas enchufadas a ti. Y ves que estás agujereada hasta en los lugares mas indispensables... Entonces, estas estupenda, feliz y no paras de hablar con todo el mundo, expresando todo lo que piensas sin tapujo alguno y diciendo todo lo que te gustaría hacer... Y no es precisamente por que la operación haya salido bien y no tengas dolores, si no, porque estás tan drogada, con tanta morfina, anestesia..y tantos medicamentos y cosas raras en ti que te hacen sentirte eufórica y perfecta. Pero según pasan los minutos, las horas, y los días te das aún más cuenta de que solo eran síntomas de todas esas medicinas, que prefieres morir antes de aguantar ese dolor insoportable que estas sintiendo, porque estás tan desesperada que gritas como una loca..
"por favor! quiero morfina!! Ahora entiendo a Michael Jackson!! Ve al mercado negro y compra morfina por Dios!!!"
Y ahora incluso, parece divertido, pero os aseguro que todos y cada uno de los días que pasé allí en ese hospital, en esa habitación 3D15, fueron los más duros y los peores de mi vida...
No poderte mover, no saber lo que es sentarse, intentarlo y caer en redondo, levantarte y ponerte blanca, vomitar, y seguidamente desmayarte y dejarte mal estar durante horas solo por haberlo intentado...
No tener ganas de nada, solo de que llegara tu mejor amiga, tus amigos o familiares para que te amenizaran la tarde ya que esa misma noche volverías a estar sola y con ganas de morir prácticamente... No poder dormir por la noche por los dolores, los ruidos de las máquinas o las pesadas de enfermeras que había por la noche... Fueron muchas cosas malas pero como siempre han intentado convencerme, también había un "lado bueno".
Conocí a otras enfermeras encantadoras, me dí cuenta de quién estaba dispuesto a hacer cualquier cosa por mi, quién era capaz de ir cada día a pesar de jugarse todo en los exámenes de aquellos días, quién me llamaba día a día a pesar de estar en el extranjero, quién venía aunque hiciera muchísimo tiempo que no me veía, quién, aunque odiara los hospitales, hacía lo posible por estar allí conmigo, como iba la gente de clase que te decía que iría y pensabas que no iba a ser así... Y un monton de cosas mas que no olvidaré en la vida y voy a recordar siempre con cierto cariño...Al igual que cada mensaje que me enviaron, cada llamada recibida, y cada regalo... Todo eso quedará siempre en mi.
Así que, un año después os vuelvo a dar las gracias por todo eso y mucho mas... Y ojalá no vuelva a tener que pasar por nada parecido para valorar quién está y quién no. Y por supuesto... Que nunca esteis en mi situación.
Patry
No hay comentarios:
Publicar un comentario