Es extraño que mirando una sola foto o recordando su cara pueda sentir tanta felicidad...
Nunca me había ocurrido de esa forma. Porque puedes sonreír al recordar algo, ponerte triste, e incluso llorar, en cambio, lo que me ocurre con él es espectacular.
Simplemente al ver su sonrisa me pongo a reír, me invade una alegría inmensa y una sonrisa de oreja a oreja aparece en mi cara mientras, la gente del metro me mira como si estuviera loca o como si me hubieran contado el mejor chiste del mundo en un mensaje...
Hace unas pocas semanas hubiese pensado que esto iba a ser imposible, pensar en otra persona que no fuera la de siempre... En cambio, en un día cambiaron totalmente el rumbo de las cosas.
Sí, claro que los sentimientos hacia otra persona no cambian de un día para otro, mi radar para los ocupados sigue funcionando a la perfección y sigo pensando ciertas cosas de cierto tipo de chicas. Pero a pesar de eso, cambió mi percepción de algunas cosas, de algunos actos y hechos porque un libro me enseñó una vez que si quieres cambiar el resultado de las cosas también hay que cambiar el procedimiento de éstas. Al igual que otro libro me ha enseñado que hay que saltar sin miedo a lo que vendrá después, por eso, salta!
Quizá sea mejor lo que venga nuevo a la rutina de antes por muy buena que fuera.
Patry.
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